Revise el recorrido principal
Busque un servicio, abra el detalle y encuentre cómo contactar. Haga la prueba en vertical y horizontal, sin asumir que una captura de la portada representa todo el sitio.
El menú debe poder abrirse, cerrarse y utilizarse sin perder el contexto. Compruebe que ningún elemento fijo o flotante cubra los controles.
Amplíe el texto y use el teclado
El texto debe seguir siendo legible al ampliarlo. Los botones y formularios necesitan etiquetas claras, y el orden de navegación debe resultar lógico.
No esconda información importante detrás de acciones que dependan solo de pasar el cursor: ese gesto no existe de la misma forma en una pantalla táctil.
Pruebe conexiones y errores
Revise qué ocurre mientras se cargan las imágenes y cuándo falla un envío. Reserve espacio visual para que el contenido no salte de forma inesperada.
En formularios, confirme que los errores se entiendan y que no se borren los datos del usuario al intentar nuevamente.
Compruebe el movimiento
Los carruseles deben permitir controlar el avance. La configuración de movimiento reducido del dispositivo debe respetarse.
Las transiciones ayudan a entender los cambios, pero no deben impedir leer o actuar. Revise todas las páginas clave antes de dar por validada la experiencia móvil.